Foto-1.-Puerto-Prat-hacia-1900.-Gentileza-Sra.-Karin-Eberhard
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Por Francisco Busolich G.

Fue hace 120 años, con la necesidad de robustecer la jurisdicción y soberanía chilena en este remoto distrito de la Patagonia austral, que el día 9  de diciembre de 1899, por mandato del Presidente Federico Errázuriz Echaurren se realizó una ceremonia en la ribera del fiordo Eberhard, que  contó con la presencia del perito de límites General Arístides Martínez. Lo anterior, ocurría   y Puerto Prat, se fundaba en el centro  del extenso Territorio Histórico de Ultima Esperanza que a esa fecha era habitado por apenas unas 200 almas.

Como ocurrió comúnmente en la época de la colonización en nuestra región, este pequeño núcleo de población se generó  en forma espontánea para satisfacer las necesidades de un centro acopiador, de embarque y despacho de los productos ganaderos obtenidos al interior del territorio colonizado.

Sin dudas, el sector de Puerto Prat fue el asentamiento humano más importante que existió en los primeros años de la colonización Germano-Británica iniciada en 1893  en la zona de  Ultima Esperanza. Se eligió este pequeño recorte de la costa oriental del fiordo Eberhard,  por ser un fondeadero seguro, no obstante los fuertes vientos del verano, de fondo fangoso y con 7-8 metros  de profundidad.

El primer muelle fue construido hacia 1897 por el empresario y cónsul alemán en Punta Arenas, Rodolfo Stubenrrauch, quien tenía en el sector una concesión industrial por 25 hectáreas. En los años precedentes, el punto obligado de recalada en la zona había sido Puerto Consuelo, pero éste; tenía menores  condiciones para las operaciones marinas de las embarcaciones que en forma creciente llegaban al sector.

Puerto Prat entonces;  debe entenderse como un sector amplio, que consideraba  el sector inmediato al muelle, donde existían viviendas, un hotel, un galpón de servicios y un  gran almacén. Desde el muelle principal, pequeñas embarcaciones se desplazaban hacia el sur para comunicarse con Puerto Cóndor y con la isla Guanaco, también con la península Jamón, la isla de los Muertos y Puerto  Consuelo ubicado en el mismo fiordo Eberhard pero unos 3 kilómetros más al norte. Desde Puerto Prat se trazó y construyó un excelente camino carretero que se extendía por unos 100 km  hacia el noreste y lo comunicaba con cerro Palique (hoy territorio argentino)  y que obligaba a pasar por 27 puentes y atravesar varias pequeñas estancias de los primeros colonos. Existía otro camino o huella  que comunicaba el Puerto Prat con Punta Arenas en una distancia superior a los 300 km. pasaba por Casa Vieja, luego ingresaba a Argentina saliendo nuevamente a territorio chileno en Morro Chico, para esta distancia, los mejores jinetes empleaban 3 ó 4 días.

Este centro de actividades con movimiento  y desarrollo creciente, necesitaba entonces un ordenamiento; clamor que  es escuchado por la  autoridad y como ya se ha dicho, se concreta con el acto de fundación realizado el 9 de diciembre de 1899.

Al poco tiempo, se construye línea telefónica que lo comunicaba con Puerto Consuelo  y con el río Cucharas (Bories). Se crea también  una oficina de correos y un retén policial.  De esta manera, se potencia el sector destinado a población, ubicado en una parte más alta y a unos 900m del sector de muelles e instalaciones de Rodolfo Stubenrrauch. Hacia 1904 la población del distrito Ultima Esperanza llegaba a unos 350 habitantes, pero en Prat se concentraban no más de 50 habitantes en su mejor momento. Los ganaderos se unieron y contrataron a un médico alemán, el Dr. J. F. Haeger, que atendía las necesidades en salud de la población. Con fecha 8 de diciembre de 1905, por decreto supremo Nº 2.192 se aprobaba el Plano de Puerto Prat que en sus 15 manzanas consideraba 102 sitios que se ofrecieron en forma gratuita.

No se puede desconocer el interés de las autoridades regionales y nacionales para fortalecer y potenciar el desarrollo de Puerto Prat y sus alrededores; no obstante, éste poblado languidece, se evidencian problemas con el abastecimiento de agua y leña, la bahía en invierno se congela por períodos bastante extensos, por lo que comienza el ocaso de Puerto Prat como principal núcleo de población en Ultima Esperanza.

Sumado a lo anterior, el nacimiento hacia el sur de Puerto Natales, caserío incipiente hacia 1905, situado junto al río Natales,  y que tenía una mejor ubicación, con puertos para naves de mayor calado, leña en las cercanías y donde ya estaban instalados entre otros: Alcides Laforest, Rodolfo Stubenrauch, y el español Manuel Iglesias.

Paralelamente en 1905, la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego, a través de un remate de tierras, adquiere casi 400.000 hectáreas en la Región de Ultima Esperanza, lo que obliga a los colonos de la primera época a abandonar sus estancias conseguidas a título precario. La lápida al poblado de Puerto Prat la da la resolución de trasladar el ente administrativo como lo era la Subdelegación de Ultima Esperanza desde Puerto Prat a Puerto Natales.

Pese al escenario descrito, Puerto Prat se niega a morir, y desde la segunda década del siglo pasado fueron numerosas las personas que se afincaron en el sector, principalmente trabajadores de la vecina estancia Consuelo o de los puestos y estancias de la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego. A la hora del recuerdo y arriesgando algún olvido involuntario mencionemos a las siguientes familias que estuvieron o están vinculadas con la vida e historia de Puerto Prat:

Button Gamble, Flores Miranda, Mercado Parra, Soto Menéndez, Lucaschewsky Jagnetzky,  Lucaschewsky Núñez, Lukaschewsky Yánez, Tevení Bastías, España Tevení, Santana Flores, Oyarzo Valderas Rodríguez Lukaschewsky, Juan Ossandón Sánchez.

ISLA KRÜGER O DE LOS MUERTOS:

 

Este pequeño islote de no más de 15 hectáreas de superficie y una altura mayor de 30mts. desde  siempre ha estado ligado a la vida del sector de Puerto Prat.

Los primeros colonos  que poblaron el sector fueron alemanes, los que bautizaron a la isla con el nombre de su compatriota Ricardo Krüger Lei, primer administrador de la estancia Consuelo y  Comisario Ad Honorem en la zona, recordado como el defensor de la soberanía de Última Esperanza en 1896, al impedir que el transporte argentino Azopardo, comandado por el Capitán José María Mascarello, tomara posesión de esta parte del territorio a nombre de la vecina nación.

Al poco tiempo de haberse iniciado la colonización  y hasta pasada la mitad de la década de 1910, las sepulturas de toda el área, incluyendo el poblado de Natales, se hacían en la pequeña isla, de manera que el lugar fue bautizado como Isla de los Muertos por el teniente de la armada Ismael Gajardo comandante de la escampavía Toro en viaje de reconocimiento hidrográfico realizado durante el año 1901.

La Isla de los muertos ha sido refugio de personajes solitarios, conviviendo con la muerte pero felices en este rincón de Ultima Esperanza, junto a un paisaje de ensueño. Pasado unos años desde que la isla dejó de ser cementerio, se instaló por más de una década un anciano alemán llamado Ricardo  Shulz, quién construyó una choza y se dedicó a la crianza de unas cuantas ovejas, algunas aves y a cultivar la tierra; allí, de vez en cuando, recibía la vista de Waldemar  Heimpel Vergara, un pescador artesanal que recorría los fiordos del sector. Shulz murió en 1936 y recibió los cuidados de su amigo hasta el último momento incluyendo su sepultura  en el viejo cementerio.  Waldemar,  heredó los  bienes de  Shulz, transformó la choza en cabaña y se instaló a vivir como solitario al igual que su antecesor, como tenía una chalupa, agregó a las actividades cotidianas, la pesca para la subsistencia y la recolección de leña que nunca existió en la isla convirtiéndose en el más experimentado marino del fiordo y de la temida angostura del diablo, el paso más seguro para acceder a Puerto Consuelo.

Waldemar había nacido en Osorno, fue marinero de goletas nutrieras que surcaron el archipiélago austral y vivió sus últimos años en la isla, enfermó y murió en el hospital de Natales y no fue enterrado en el cementerio de la isla como era su deseo manifestado. El último poblador permanente en la isla de los Muertos fue el recordado Lalo Macías, quien con su acordeón y la compañía de su perro cantor “Pitufo”, animaba su  vida y la  de sus vecinos.

EL HOTEL DE PUERTO PRAT.

 

Junto con el traslado de una gran cantidad de habitantes desde Prat a Natales,  desaparecen los hoteles que se ubicaban junto a los muelles de Puerto Cóndor y Puerto Prat, sólo permanece en el sector rural de Ultima Esperanza el Hotel de Puerto Prat que estaba instalado junto al fiordo, en la parte alta del sector destinado a población y el Hotel Tres Pasos del chileno Rogelio Figueroa, ubicado en la cercanía de la laguna que hoy lleva su nombre.

Estos hoteles de campo o de campaña como se conocían se ubicaban a lo largo y ancho de Magallanes y también en la Isla de Tierra del Fuego. El Hotel era entonces un lugar de encuentro y de servicios donde el visitante encontraba de todo: alojamiento, alimentos, comidas, licores, ropa, cigarrería y también botas y calzados. En resumen, los hoteles de campaña avivaban la vida social de los lugareños  de por si solitarios y alejados de la vida bulliciosa de las ciudades mayores.

El Hotel de Puerto Prat mutó en el tiempo y sirvió además de lugar de encuentro para los pobladores del lugar, como para los numerosos clientes que llegaban desde Puerto Natales y otros pasajeros, turistas tempranos que se acercaban  o pasaban por el lugar en su camino obligado para visitar la ya muy nombrada Cueva del Milodón.

Ubicado en la esquina que forman las calles Eberhard y Beltrand del poblado, este Hotel  prestó servicios por  casi 70 años  y entregó especial identidad al lugar. Sus primeros dueños, cuando nacía el siglo XX, fueron los socios Carlos Zanzi Sanguinetti  y Gustavo Cuiccuini Anichini, italianos residentes en Punta Arenas. Luego de un poco más de 10 años se disuelve la sociedad y sus dueños retornan a su ciudad de origen.

En el año 1914 el gallego Luis Soto Seijido, adquiere el Hotel y se traslada a Puerto Prat para vivir y explotar el Hotel. Lo hace,  en compañía de su esposa doña Piedad Menéndez  Menéndez y de sus dos hijos Luis de 6 años y Antonio de 4 años.

Tras  una corta permanencia en Prat, Luis Soto Seijido, vendió el Hotel al polaco Bernardo Lukaschewsky Jagnetzky, luego, se traslada por algunos años a Puerto Natales y en 1920 emprende viaje de retorno a su España natal.

A partir de 1917 y por más de 50 años, el Hotel de Puerto Prat estuvo ligado a la familia polaca Lukaschewsky, siendo, como ya se ha dicho, su dueño y administrador Bernardo, que era casado con la dama española Asunción Nuñez, tuvieron 5 hijos y hacia 1930 se trasladan a la ciudad de Río Gallegos en la República Argentina, antes, vende el Hotel a su hermano Francisco Lukaschewsky Jagnetzky, casado con la dama natalina  María del Tránsito Yáñez Barrientos,  con quien tuvo como única hija a Hilda. Varias décadas estuvo a cargo del Hotel Don Francisco en compañía de su esposa María y de su hija Hilda. Luego de fallecer sus padres en la década de 1960, su hija HILDA Lukaschewsky Yañez se hace cargo de la administración del hotel.

A fines de la década de 1960, Hilda junto a su esposo, el ciudadano argentino Jesús Rodríguez, deciden demoler el antiguo hotel y emprender la tarea de construir uno nuevo, en el mismo lugar; pero  con líneas más modernas, donde se utilizó piedras del lugar y materiales resistentes.  Para la concreción del proyecto, el matrimonio contó con un importante crédito otorgado por la CORMAG (Corporación de Magallanes creada en 1959) entidad pública que apoyó y fomento para la creación de nuevos modelos de negocios en la Región. El moderno hotel contaba con amplias y cómodas habitaciones que en su conjunto sumaba una superficie cercana a los 180m2 y fue inaugurado el día 18 de abril de 1970, donde estuvieron presentes todas las autoridades regionales de la época, vecinos de Puerto Natales y toda la comunidad de Puerto Prat.

Lamentablemente, el nuevo y moderno Hotel de Puerto Prat, no tuvo un buen final, un voraz incendio redujo a cenizas las modernas instalaciones inauguradas dos meses antes. El incendio ocurrió en la tarde del sábado 13 de  junio de 1970. Dos días más tarde, el diario el Magallanes señalaba; “Por motivos sentimentales, el ciudadano argentino Jesús Rodríguez incendió la Hostería La Choza ubicada en Puerto Prat y de la que era copropietario junto a su esposa Hilda Lukaschewski”.

Después de casi 50 años, Las ruinas del Hotel permanecen aún en el sector.

PRESENTE Y FUTURO DE PUERTO PRAT

 

A partir de 1998 es el Serviu de la Región de Magallanes es quien tiene tuición sobre las casi 16 hectáreas que el Estado de Chile posee en el sector.

En la actualidad, son 12 las familias que habitan en el sector poblacional histórico, ocupando unas 3.0 hectáreas, y están organizados a través de la Junta de Vecinos Nº 35 donde participan activamente.

El sector ha sumado a su belleza indiscutida, el contar con un excelente camino de tierra que en 18km. se comunica con Puerto Natales, a ello se agrega la posibilidad de conectar con la nueva Ruta que conduce a Torres del Paine por Milodón – lago Porteño – Serrano. En el mes de mayo del presente se inauguró el tendido eléctrico que posibilitó la llegada de la luz a estos esforzados vecinos.

La playa de Puerto Prat es un Balneario Popular que es ocupado en los días estivales por los habitantes de Natales. El fiordo Eberhard ofrece condiciones favorables para la navegación en Kayaks y botes deportivos, pudiendo visitar la península Jamón, la Isla de los Muertos, la Isla Guanaco, Puerto Cóndor, Puerto Consuelo y el fiordo de Ultima Esperanza.

Finalmente, señalar que  cumplidos los 20 años de indefiniciones con  los terrenos fiscales de Puerto Prat, es muy importante que el gobierno comunal, en conjunto con el Servicio de la Vivienda y Urbanismo  y los pobladores de la localidad, elaboren en conjunto, un programa de desarrollo para este bello rincón de la pre – cordillera Patagónica.

 

Fotografías:

Foto 1.- Puerto Prat hacia 1900. Gentileza Sra. Karin Eberhard

 

 

Foto Nº 2.- Hotel “La Choza” inaugurado en abril de 1970. Gentileza Sr. Raúl Lorca

 

 

Foto 3.- Muelle antiguo de Pto. Prat en la actualidad.  Gentileza Sr. Sergio Elías Buzolic P.

 

Foto 4.- Puerto Prat en la actualidad. Gentileza Sr. Sergio Buzolic P.

 

 

 

Foto 5.- Fiordo Eberhard y la isla de los Muertos.  Gentileza sr. Sergio Elías Buzolic P.

 

 

 

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